La solución radical para los casos intratables: no sólo aliviamos el dolor, detenemos la enfermedad.
Se trata de una generación de fármacos muy avanzada, fabricados mediante técnicas de ingeniería genética. A diferencia de la cortisona y los analgésicos, que actúan sobre todo el organismo, la terapia biológica funciona como un misil guiado; se dirige a proteínas específicas del sistema inmunitario que causan inflamación y las detiene.
La decisión requiere una evaluación cuidadosa y exámenes especiales supervisados por el Dr. Jreis Al-Daoud para garantizar su seguridad.